¿Te llegan a tu teléfono ofertas de trabajo que nadie pidió? Así operan los mensajes que pueden saquear tu cuenta bancaria

¿Te llegan a tu teléfono ofertas de trabajo que nadie pidió? Así operan los mensajes que terminan vaciando cuentas bancarias.

Un mensaje inesperado, una supuesta oferta de trabajo y la promesa de ganar dinero desde casa pueden convertirse en la puerta de entrada a un fraude que busca apoderarse de datos personales, documentos oficiales y recursos de cuentas bancarias.

Pese a los controles y registros asociados a las líneas telefónicas, este tipo de mensajes continúa circulando mediante SMS y aplicaciones como WhatsApp, Telegram o Signal, donde los presuntos estafadores ofrecen empleos que las víctimas nunca solicitaron.

El primer paso es el anzuelo. Los mensajes suelen ofrecer salarios elevados por actividades aparentemente sencillas, como calificar videos, dar “me gusta” a publicaciones, realizar traducciones o trabajar algunas horas desde casa.

Para generar presión, los remitentes aseguran que existen pocas vacantes, que la persona fue “seleccionada por su perfil” o que solamente tiene unas horas para aceptar la oportunidad.

Después comienza la migración hacia otras plataformas de mensajería. La conversación pasa generalmente a WhatsApp, Telegram o Signal, donde aparece un supuesto reclutador que ofrece atención personalizada y comienza a generar confianza.

Una de las estrategias más peligrosas consiste en realizar pequeños depósitos reales durante las primeras tareas. La víctima puede recibir 50 o 100 pesos después de completar una actividad sencilla, lo que genera la percepción de que el empleo es legítimo.

Una vez ganada la confianza, las condiciones cambian.

Los supuestos empleadores comienzan a exigir depósitos para acceder a tareas con mejores comisiones, subir de nivel o desbloquear mayores ganancias. También pueden solicitar pagos por cursos, materiales, uniformes, trámites administrativos o presuntas capacitaciones.

Otra modalidad consiste en pedir fotografías de identificaciones oficiales, CURP, comprobantes de domicilio o información bancaria bajo el argumento de realizar un alta laboral.

Con estos datos, las víctimas quedan expuestas al robo de identidad, contratación de créditos y posibles movimientos no autorizados en sus cuentas.

El esquema puede escalar todavía más cuando se solicita a la persona recibir dinero en su cuenta bancaria y posteriormente transferirlo a terceros a cambio de una comisión. De esta manera, la víctima puede terminar siendo utilizada como intermediaria en movimientos de recursos de origen desconocido.

El principal foco de alerta es sencillo: recibir una oferta laboral que nunca fue solicitada, especialmente cuando promete ingresos elevados por tareas mínimas y posteriormente exige dinero para continuar.

Estos fraudes aprovechan la necesidad de empleo, la urgencia económica y la confianza generada mediante pequeños pagos iniciales para llevar a las víctimas a entregar información personal o realizar depósitos cada vez mayores.

Ante mensajes de este tipo, la recomendación principal es desconfiar de ofertas no solicitadas, evitar compartir documentos personales o información bancaria y nunca depositar dinero para obtener un supuesto empleo

Descubre más desde Periódico Debate Político

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo