Concluye la 135ª Peregrinación de Querétaro al Tepeyac, al menos 50 mil romeros llegan a la Basílica de Guadalupe este domingo, agotados físicamente pero llenos de fe.
Con fe renovada y visiblemente agotados por el esfuerzo físico, más de 50 mil peregrinos y peregrinas de todos los rincones de Querétaro arribaron este domingo a la Basílica de Guadalupe, culminando así la 135ª edición de la Peregrinación de Querétaro al Tepeyac.
Después de recorrer más de 400 kilómetros desde la Sierra Gorda y más de 200 kilómetros desde la zona metropolitana de Querétaro, los romeros llegaron sin contratiempos graves al recinto mariano para agradecer a la Virgen de Guadalupe por permitirles llegar con bien a visitarla.
Los primeros en arribar fueron los ciclistas peregrinos, quienes tras ingresar al santuario guadalupano, participaron en la misa de bienvenida como muestra de gratitud y devoción. Un par de horas más tarde, llegó la columna de mujeres peregrinas, entonando cantos y rezos dedicados a la Virgen María. Finalmente, llegó la columna de hombres, visiblemente exhaustos por el trayecto, pero con el ánimo y la fe intactos.
A lo largo del recorrido, los peregrinos —hombres y mujeres de todas las edades— enfrentaron jornadas exigentes, altas temperaturas, lluvias y largas distancias, motivados únicamente por su devoción a la guadalupana.
En una de las homilias, el Obispo de Querétaro, Fidencio López Plaza, les envió un mensaje importante a los feligreses: «Regresemos a casa felices y contentos, Santa María de Guadalupe va con nosotros, Santa María de Guadalupe, es Santa María del camino y cuida de cada uno de nosotros, como cuido de su Hijo Jesús. Que Dios les bendiga (…), expresó.
Con la llegada de las tres columnas al Tepeyac, concluye una de las manifestaciones religiosas más grandes del país, que desde hace más de un siglo une a miles de fieles en un acto de fe, sacrificio y esperanza.
Foto: Diócesis de Querétaro.

